
¿Quántas veces hace falta llorar para deshidratarte?
Estoy tratando de encontrar esas palabras que describan lo que pasa en mi interior. Es como una habitación desordenada, como un 11 de septiembre en Nueva York. Tengo la cabeza tan llena de papeles que no consigo leer nada. Ordéname, porfavor; vuelve.
Voy a decirte que te quiero tantas veces como seas capaz de escucharlo. Por qué sólo tu eres capaz de terminar esa maqueta. De hacer nacer la nueva flor que días antes se marchitó.
Cántame tansolo una canción, prometo dormirme.
1 comentario:
Oh sí, soy yo, Andrea, me he dado cuenta que el principio del paragrágrafo, es el preincipio de una canción, juraría qeu lo escribí hace mucho tiempo, pero ya veo que no.
No lo voy a borrar de todas formas.
Publicar un comentario