Se ha puesto una pantalla de recuerdos ante mis ojos.
Odio cuando hace eso.
Odio levantarme por las noches buscando tu cara.
Odio tener que aguantarme, por qué al fín siempre acaba cayendo una lágrima sobre mi mejilla.
Odio tener esos momentos bailando en mi cabeza, es tan estúpido llorar por los errores del pasado.
Y como una flor que sin agua se marchita, mis pétalos caen sin más.
Guiándome por tus huellas sigo este camino otra vez más.
Como una niña pequeña sigo creyendo que tu también me has buscado.
Voy localizando la salida de la soledad.
¿Y tú? ¿Sigues buscando lo que nunca te dí?
No hay comentarios:
Publicar un comentario